Historia

Historia Plaza Mayor

Plaza Mayor: ¡Una historia, mucha gente, y un solo corazón por Medellín!

“Hasta 10 millones se invertirán en un Palacio para exposiciones”. Así tituló el periódico El Colombiano una pequeña nota de dos párrafos en la parte inferior derecha de la página cuatro en la edición de ese jueves 6 de junio de 1968.

La nota daba cuenta del resultado del debate en el Concejo Municipal del Proyecto de Acuerdo liderado por el alcalde de entonces, Jaime Tobón Villegas, quien meses atrás había regresado de Quito a Medellín con un logro y un desafío: había conseguido para nuestra ciudad la sede de un gran congreso turístico; el reto era construir aquí un centro de convenciones que “nos permitiera salir de la tacita de plata al exterior. Y por exterior decíamos Colombia y el mundo. Nos habíamos encerrado aquí, entre estas montañas, y era necesario empezar a mostrarnos para salir”.

La idea lo atrapó en Quito, Ecuador: “En Medellín no tenemos un Palacio para ferias”, pensó cuando conoció el que existía en la capital ecuatoriana. “El centro de convenciones tiene que ser más grande, más moderno, más versátil”. Empezó a soñar con un lugar mucho mejor que aquel que había conocido.

Él mismo redactó el Proyecto de Acuerdo para presentar al Concejo de Medellín. Atrevido y visionario, lo imaginó en la zona donde se ubicaría el conjunto de edificios que hoy conocemos como La Alpujarra.

En su memoria vigorosa tiene un lugar especial el Acuerdo 18 del 6 de junio de 1968, que concretó el respaldo del Concejo de Medellín a su iniciativa de crear El Palacio de las Exposiciones de Medellín. El de la pequeña nota de El Colombiano impresa junto a la “Clasificación moral de las películas”.

¿Cómo sería ese nuevo espacio urbano? ¿Cómo respondería Medellín a esa carencia de un recinto ferial? Centro de eventos y convenciones Plaza Mayor

Así lo delineó Jaime Tobón Villegas en su Proyecto de Acuerdo: “Se hace, pues, urgente, que Medellín cuente con un coliseo de exposiciones, dotado de sitio para conferencias, con amplios aparcaderos y zonas verdes que permitan la exposición y demostración de maquinaria agrícola, que proporcione la manera de efectuar exposiciones industriales, florales y otras, y donde se puedan proyectar películas y transparencias referentes al evento o a la exposición que se presente.”

El Concejo Municipal ordenó la creación de El Palacio de las Exposiciones de Medellín, mediante una sociedad con entidades o personas naturales vinculadas a la industria, al comercio, la cultura y sectores afines a sus objetivos. Según ese acuerdo, el Departamento Administrativo de Planeación sería el responsable de definir su ubicación y el Municipio aportaría a la nueva sociedad el terreno respectivo, para lo cual se autorizó al Alcalde para contratar un empréstito hasta por diez millones de pesos.

La primera junta provisional la integraron Ignacio Vélez Escobar, Jorge Pérez Vásquez, José Gutiérrez Gómez, Darío Moreno Restrepo, Jaime Posada Ángel, Jorge Molina Moreno, Alejandro Uribe Escobar, Luis Fernando Cano Olano y Roberto Jairo Mejía Arango. En manos de esta junta, reunida por primera vez el 27 de mayo de 1970, estuvieron las tareas iniciales para concretar lo que ya era una realidad jurídica.

Un año después, el 31 de mayo de 1971, siendo alcalde Álvaro Villegas Moreno, se constituyó la Sociedad Palacio de las Exposiciones S.A., para promover, organizar y realizar en Medellín y otras ciudades del país o del exterior, ferias, exposiciones y convenciones de todo tipo: industriales, comerciales, culturales, recreativas y artísticas. En la escritura pública se destaca que la finalidad de la naciente empresa era exhibir fortalezas industriales, comerciales y culturales de la ciudad, convirtiéndose en el motor de desarrollo económico y social.

Esta Sociedad sería la responsable de construir, dotar y administrar un edificio destinado a coliseo o palacio de exposiciones. Al constituirse la Sociedad, fueron suscritas 3 mil 100 acciones por un valor de 15.5 millones de pesos, diez de los cuales correspondieron al lote aportado por el Municipio, y 5.5 millones en efectivo, a plazos, invertidos por 16 empresas privadas antioqueñas. Desde ese momento asumió la Gerencia Alfonso Uribe Melguizo, quien ocupó el cargo hasta noviembre de 1974.

En 1974, el gobierno nacional aportó 10 millones de pesos a través de Turantioquia, el Municipio y la Corporación Nacional de Turismo. Con un crédito otorgado por la Corporación de Ahorro y Vivienda Las Villas, se culminó la primera etapa de las instalaciones proyectadas. A la gerencia de Alfonso Uribe Melguizo le correspondió sortear las dificultades financieras durante el período de construcción. Pero todo quedó listo y en 1975, año de la inauguración, asumió la gerencia Guillermo Mora Londoño.

La ciudad vivía el furor de la celebración de sus 300 años y empezaba a mover la idea comercial de “Medellín, ciudad de congresos”. El 21 de agosto de 1975 se inauguró El Palacio con pompa y discursos. Incluso, el periódico local El Colombiano en su registro informativo lanzó un reto aún por cumplir hoy: ¡“El palacio está listo! Ahora falta el hotel”. Así tituló la nota de media página en la sección “Turismo”, el sábado 23 de agosto de ese año.

Fue, también, el año de las primeras ferias: Entre el 1 y el 7 de septiembre se realizó Texmo 75, “la vitrina más atractiva del año”, antecedente de las emblemáticas Colombiamoda y Colombiatex. El jueves 27 de noviembre, se inauguró Expocamacol 75.

Desde entonces, la sociedad se consolidó en Antioquia y Colombia como empresa líder en la organización y operación de ferias, congresos y eventos. Fueron casi 30 años de acumulación de experiencia, construcción de conocimiento, aprendizajes institucionales y de ciudad. Tres décadas durante las que se gestó lo que hoy somos: Plaza Mayor. Con ese aprendizaje cerramos el Siglo XX y nos dispusimos a enfrentar el tercer milenio.

Empezó un proceso de ampliación y consolidación de nuevos espacios que más tarde conformaron el complejo urbanístico que hoy lleva el nombre de Plaza Mayor. Esa transformación se originó entre 1992 y 1993, cuando el Gobierno Nacional y las Cámaras de Comercio, contrataron el Estudio Nacional de Competitividad con la Firma Norteamericana Monitor.

El 2002 fue el año de ejecución del Plan de Negocios del Centro Internacional de Convenciones, elaborado por Consultor & Banquero de Inversión Carlos Andrade Carrasco con la colaboración de la Alcaldía de Medellín, la Federación Nacional de Cafeteros, la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, Inexmoda, la Sociedad de Arquitectos de Medellín, la Gobernación de Antioquia y consultores particulares.

La llegada de estas nuevas voluntades llevó a que Plaza Mayor Medellín lograra un impulso que con el tiempo se convirtió en una verdadera plataforma de negocios, reconocida en los ámbitos regional y nacional.

En un mismo escenario, con intereses similares o muy cercanos, en esta época reciente actuaban el Palacio de Exposiciones y Convenciones de Medellín S.A. y el Centro Internacional de Convenciones Ltda. De su integración, iniciada jurídicamente en marzo de 2006, nace Plaza Mayor Medellín S.A. El propósito de la fusión fue consolidar a Medellín como destino turístico de negocios, ferias y convenciones, manteniendo el norte trazado por las administraciones municipal y departamental desde los años noventa.

Eso significa que, con la ayuda de esos grandes aliados estratégicos, esto es, nuestros accionistas: Alcaldía de Medellín, Gobernación de Antioquia, Instituto para el Desarrollo de  Antioquia, Federación Nacional de Cafeteros, Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia y 72 socios privados, Plaza Mayor Medellín debe avanzar en el reto de ser un destacado jugador internacional como escenario de eventos, ferias y convenciones, que contribuyan al desarrollo económico de la ciudad-región.